top of page

¿Cómo saber si la terapia está funcionando?

  • Foto del escritor: Mireia Font Becerra
    Mireia Font Becerra
  • 29 may 2025
  • 2 Min. de lectura

Una de las preguntas más comunes que surgen en algún momento del proceso terapéutico es: “¿Cómo saber si la terapia está funcionando?”. No siempre es fácil responder, porque el avance en terapia no siempre se ve desde fuera, ni se mide con cambios rápidos o espectaculares. A veces, las transformaciones más profundas son silenciosas, sutiles y ocurren poco a poco.


terapia

Es habitual que las personas esperen salir de cada sesión con una herramienta concreta o una solución inmediata. Y cuando eso no ocurre, puede surgir la duda: ¿realmente me está ayudando esto? Desde mi forma de trabajar, entiendo que hablar, sentir, recordar, pensar, incluso quedarse en silencio, son acciones terapéuticas en sí mismas. No se trata solo de “hacer cosas”, sino de permitir que algo se mueva por dentro.


A menudo, cuando alguien dice “no sé si he cambiado”, ya ha cambiado. Porque empezar a cuestionarse ciertas cosas, mirar aspectos que antes se evitaban o notar una emoción que antes no se podía registrar… todo eso ya es parte del proceso. Hay momentos en que el malestar incluso aumenta, y eso también es señal de que algo se está tocando, que se están aflojando defensas que antes protegían pero también limitaban.


En terapia también trabajamos lo que no se ve: lo que se repite sin darnos cuenta, lo que nos cuesta nombrar, lo que no encaja con nuestra narrativa pero aparece en la forma en que nos relacionamos. A veces, el cambio ocurre cuando una palabra llega donde antes había confusión. O cuando por fin se puede llorar frente a otro sin sentirse débil. O cuando se dice algo por primera vez, y se siente alivio. Esos momentos no siempre se viven como “grandes logros”, pero son profundamente transformadores.


Cada proceso es distinto, y cada persona necesita su tiempo. La terapia no siempre avanza en línea recta. A veces hay retrocesos, estancamientos, vueltas sobre lo mismo. Pero eso no significa que no se esté avanzando. Al contrario: muchas veces, esa repetición es la puerta de entrada para comprender algo que antes no se podía mirar.


Si te estás preguntando si la terapia te está ayudando, quizás ya estés en movimiento. Tal vez no lo veas aún con claridad, pero algo dentro de ti está empezando a cambiar.

 
 
 

Comentarios


bottom of page